Los trabajadores de Canal 9 ocupan los estudios en directo

Iniciado por t@K, 16 de Julio de 2012, 23:15

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t@K

Ahora mismo estan haciendo programas repetidos en Canal9 porque los trabajadores se han revelado  :pal por el ere que hara que se despidan a mas de 1200  trabajadores.

Pero el Put0 Rajoy mola ¿no?  :lipsrsealed:

Esto ha sucedio hoy en directo en canal 9. Con dos cojones.
Ocupacio Estudio 3 de informativos de Canal 9 por el despido de 1295 trabajadores
"El miedo es el arma invisible, que usa el poder para que no te rebeles". Arturo Hernández

"Ni me explotas ni te sirvo, soy un nini". Gabriel Reyes Reyes

berdinda

Televisiones autonómicas con más de 1300 trabajadores a las ordenes del partido de turno y luego la culpa de la crisis es de los funcionarios ... en fin, como era el mantra "la culpa es de ZP"  :rolleyes:
Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
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El problema son los 1200 millones de deuda que se han generado en RTVV durante el mandato del PP. Si quereis ilustraros sobre el tema..

Así se llevó a la quiebra a RTVV

La llegada del PP al Palau de la Generalitat en el verano de 1995 supuso un cambio radical en el rumbo de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV), que había iniciado su andadura en 1989. Y no sólo afectaría al contenido de los informativos. Se ponía en marcha una profunda transformación que acabaría afectando a la sostenibilidad del ente. Hasta entonces, RTVV, cuyo director general era Amadeu Fabregat, contaba con una plantilla de 653 trabajadores, lo que le suponía unos gastos de personal anuales de 25 millones de euros, y una deuda de 22 millones. Era el resultado de un modelo que en muy poco se parecía al que desarrollarían el nuevo director general, Juan José Bayona, y los que le vendrían a la zaga (José Vicente Villaescusa, Pedro García y José López Jaraba).

Ahora, 17 años después, RTVV se encuentra en una situación límite: soporta una deuda de 1.200 millones y está en quiebra desde hace más de 10 años. Para afrontar esa realidad, el Consell ha resuelto aplicar un tratamiento extremo, cambiando el modelo mediante una nueva Ley de RTVV sin consenso que fijará un marco de gestión que le permita privatizar franjas horarias y reducir la plantilla. RTVV no se sostiene, pero las claves que han conducido a su actual estado no son ajenas a la gestión realizada durante esos años y están reflejadas en las cuentas de resultados consolidados que el ente entrega de forma anual al Síndic de Comptes.

Ante la desconfianza que les generaban los profesionales del ente, sobre todo los periodistas, por haber ganado la plaza bajo el Gobierno anterior, una de las prioridades de los nuevos gestores fue la provisión de nuevo personal mediante contratos de obra, atestados de irregularidades, según la Sindicatura de Comptes, y "oposiciones a medida", denunciadas por los sindicatos. Los datos del ente fiscalizador revelan esa tensión en las cuentas anuales de RTVV. En el año 2000, cinco años después, el gasto anual en personal era ya el doble: 50 millones. Y no paró de crecer.

En 2003 alcanzó los 61 millones, y en 2005, a los 10 años de la llegada del PP al Consell, esa partida suponía 72 millones, casi el triple.

En 2009, la plantilla estaba formada por 1.027 trabajadores, que junto a los contratados (sin oposición) ascendían a 1.800. Los gastos en personal han seguido aumentando en los últimos años hasta estabilizarse en 80 millones (81 en 2008 y 2009), más del triple que en 1995. En 2010, sin tener presupuesto para ello, López Jaraba, aumentó la nómina en 200 personas. El PP no sólo creó una plantilla paralela de periodistas, también utilizó el área de administración, que ahora supera los 200 trabajadores, para situar a personal de su confianza, a menudo, según fuentes afectadas, "creando redundancias administrativas" y con algunos "despachos sin funciones claras". Ahora el exceso de personal, pese a la creación de otros dos canales (Punt 2 y Canal 9/24), constituye uno de los principales lastres de RTVV, para la que el Consell baraja un expediente de regulación de empleo (ERE) que será comunicado en los próximos días y que podría afectar a dos tercios de la plantilla.

Sin embargo, ese aumento de personal no supuso un incremento de la producción propia, que le permitiera incrementar su margen de negocio, sino más bien lo contrario. Hasta 1995, la apuesta de RTVV por la producción interna era muy fuerte, por lo que los gastos en producción externa no eran elevados. Según las cuentas de la Sindicatura de Comptes, el ente había gastado entre 11 y 18 millones anuales de euros desde 1992 a 1995. Bajo la gestión del PP el dinero pagado a productoras externas se desbordó. En 1997, RTVV pagó 25 millones de euros por ese concepto, y dos años más tarde 35. Para el quinto aniversario de la gestión del PP en las instalaciones de Burjassot, la cifra excedía el doble: 43 millones.

El pico más acentuado en los gastos en la producción externa se produjo en 2006, con 57 millones. Fue el año de la visita del Papa a Valencia, en el que el entonces director general, Pedro García (ahora imputado junto con otros tres directivos del ente precisamente por esta causa), adjudicó el contrato de la instalación del sonido por 7,4 millones de euros a la constructora Teconsa, que no era más que una tapadera de Special Events (una de las principales empresas de la trama Gürtel). Durante los dos años siguientes RTVV pagó 52 y 54 millones, y ya con la presión de la crisis, en 2009, inició un descenso en el que cayó de 46 a 24 en un solo año.

Algunas de las compras realizadas por el ente en estos años han sido puestas bajo sospecha, como es el caso de los tres documentales de sesgo ultraconservador que adquirió en 2011 a Triskel Audiovisual, una productora vinculada al actual director de antena de Canal 9, Fernando Lázaro Quintela, un directivo procedente de Intereconomía, por los que abonó 532.500 euros, más IVA, un precio considerado muy superior al del mercado.

Las fiscalizaciones de la Sindicatura de Comptes están plagadas de reproches al modo de actuar del ente en este apartado. Sólo en 2002, le recriminaba la falta de control sobre "uno de los conceptos más significativos del presupuesto", como es el gasto de personal y equipo artístico en los presupuestos presentados por las productoras, en los que observó "diferencias de precios importantes entre conceptos análogos o similares". Asimismo, llamaba la atención sobre presupuestos que incluían el coste por presentador, cuando este "ya percibe adicionalmente de TVV (Televisió Valenciana) los importes estipulados en el contrato". O cómo, en este mismo programa, pese a que el presupuesto incluía las dietas y desplazamientos de los invitados, "estos gastos se facturan también de forma independiente". Además, apuntaba el informe que había "programas de mínima audiencia" cuyo precio final "supera de forma muy significativa el precio acordado para otros programas emitidos en horario prime time y de máxima audiencia". En ese sentido, el Síndic se sorprendía de que TVV no hubiese acordado, como solía fijar la cláusula de los contratos con las productoras, "la suspensión de uno de los programas analizados a pesar de la insuficiencia de audiencia", y que "incluso se hubiese renovado los contratos por otros períodos". Y también, que suscribieran contratos con el productor de otro programa que pasaba de 15 a 35 horas semanales "sin que quedara acreditada documentalmente la necesidad de ampliar las horas contratadas ni el alcance de los trabajos que tiene que efectuar la persona contratada".

El gasto en derechos deportivos constituye otro de los apartados que experimentaron un mayor crecimiento desde 1995. Los nuevos gestores apostaron fuerte por el deporte en su intento por captar audiencia, no solo en los derechos de retransmisión de la liga, sino en contratos privados con el Valencia (por el que pagó 30 millones), el Villareal (25) o Levante (12), así como con los de la fórmula 1. Con el Gran Premio, RTVV se comprometió a pagar a Bernie Ecclestone 22 millones más IVA por los derechos de emisión del campeonato para las temporadas de 2010-2013 "de forma no exclusiva y en lengua valenciana para el territorio de la Comunidad Valenciana".

El Síndic de Comptes criticó estos primeros contratos de compra de derechos de emisión con los clubes, al entender que a Canal 9 le correspondía retransmitir partidos, pero no gestionar derechos de emisión. Hasta 1995, RTVV había gastado un máximo de 11 millones de euros anuales. En 1997, casi los había triplicado (31), y en 2001, en una clara trayectoria ascendente, pagó 46. El cénit se produjo en 2007, coincidiendo con la 32 edición de la Copa del América, que se celebró en Valencia. Ese año RTVV gastó 81 millones en adquisición de derechos de retransmisiones deportivas. Este capítulo descendió cuatro millones en el año siguiente, y a partir de 2009 experimentó una disminución como consecuencia de los efectos de la crisis (54 millones), que se acentuó al año siguiente, en el que con 24 millones, RTVV pagó la cifra más baja en ese concepto desde 1997.

El principal problema de RTVV ha sido siempre la asimetría negativa entre sus gastos y sus ingresos. Por buscar un ejemplo gráfico, en 2010 el ente pagó por compras y sueldos cuatro veces más de lo que logró ingresar. Las compras de derechos, de producciones contratadas, de producciones ajenas o de trabajos desarrollados por otras productoras representaron una factura de 49 millones de euros. Los gastos de personal ascendieron a 80 millones. Total, 129 millones. Mientras que los ingresos del grupo en ese año alcanzaron los 28 millones. A la vista de esos los datos, el diagnóstico del Síndic de Comptes no puede ser más certero: "recurrente desequilibrio económico entre gastos e ingresos de explotación, motivado, entre otras causas, por una desproporcionada relación entre los aprovisionamientos y los gastos de personal y la cifra de negocios".

La aportación de la Generalitat compensó las cuentas del ente desde los primeros años, cubriendo las pérdidas totalmente o en gran parte hasta 1995, en el que el desfase fue de 16 millones. Pero desde ese ejercicio, con el nuevo rumbo impreso por el PP, las pérdidas no cubiertas dispararon su crecimiento, superando pronto a la aportación del Consell. Los 28 millones de 1996 y 1997 se convirtieron en 47 en 1998 y alcanzaron 69 en 1999. Este fue el año en el que Eduardo Zaplana, entonces presidente del Consell, cambió la ley para que el ente pudiera endeudarse por sí mismo y no tuviera que asumirlas la Generalitat. En ese momento, RTVV intensificó su vulnerabilidad ante la quiebra.

El informe de la entidad fiscalizadora del año 2000 ya refleja con esta crudeza la quiebra del ente: "A consecuencia de las pérdidas acumuladas en TVV y RAV (Ràdio Autonomia Valenciana) y de la insuficiencia de las aportaciones de fondos de la Generalitat Valenciana, el patrimonio neto de ambas sociedades presenta un saldo inferior a la mitad del capital social". El Síndic instó a los administradores a adoptar las medidas previstas en la normativa mercantil vigente para reequilibrar la situación, y también a adoptar "un mayor rigor en la gestión del gasto y en el consiguiente control presupuestario, especialmente en gastos de programas y de personal". Es evidente que las recomendaciones del órgano fiscalizador cayeron en saco roto y las pérdidas no cubiertas no pararon de crecer durante los siguientes 10 años hasta alcanzar la actual deuda de 1.200 millones, pese a las recriminaciones del Síndic sobre el "incumplimiento de la legalidad en temas tan importantes como personal, contratación o compras de aprovisionamientos".

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/06/23/valencia/1340476546_016731.html

fandealmagro

Y aquí un análisis desde dentro de la trayectoria de canal9, brutal....

Epílogo

"Cuando se revise lo que han sido estos años se verá que la cadena fue asaltada por una banda de sinvergüenzas que solo querían ganar elecciones y dinero"
JULIÀ ÁLVARO 9 JUN 2012 - 18:46 CET7

Seguramente este es el último artículo que firmo como periodista de Canal 9. Dado que ni milito en el PP, ni tengo cargo directivo alguno, ni soy un recomendado, cuando en los próximos días la dirección de Radiotelevisión Valenciana (RTVV) haga público el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), parece evidente que mi nombre estará en la lista y me iré al paro.

El ERE será el certificado de defunción de una cadena que lo tenía todo para ayudar al crecimiento democrático, económico y cultural del País Valenciano pero que ha acabado convertida en un barrizal por culpa, básicamente, de una recua de políticos y directivos corruptos e incompetentes.

Los trabajadores no estamos libres de pecado. Quiero empezar por reconocer que no hemos estado a la altura de nuestra responsabilidad social. Hemos visto como se iba degradando nuestro producto, nuestra televisión, y no hemos sido capaces de evitarlo; en la mayoría de momentos importantes, ni siquiera lo hemos intentado. Pensábamos que nuestros puestos de trabajo eran eternos y sabíamos que enfrente teníamos un poder político dispuesto a todo. No queríamos problemas.

Con el PP, llegó el secuestro de la cadena, el clientelismo enfermizo y la depredación
RTVV fue el primer medio público español que tuvo Estatuto de Redacción para un mayor control profesional de sus informativos. Lo movimos entre unos pocos, pero lo conseguimos. Nos lo negó el gobierno socialista y lo firmamos con Eduardo Zaplana, que para nada pensaba cumplirlo. Nosotros sí, nosotros creíamos en él y procuramos aplicarlo. Por eso hubo unos primeros años de dura resistencia a la manipulación informativa. Salieron documentos, entrevistas, notas de prensa, informes. Yo mismo, en nombre del Comité de Redacción, comparecí en Les Corts en 1999 para denunciar ante los diputados lo que pasaba. Hablamos de censura, de banalización de los contenidos, de desinformación, de propaganda al servicio del PP. Fue cuando explicamos la consigna absurda de que a Zaplana no se le podía grabar por su perfil izquierdo. Por aquel entonces, la redacción se negó a estupideces como la del director Jesús Sánchez Carrascosa que pretendía pagarnos por la "mejor noticia del día" y, personalmente, algunos dijimos no a ofertas que buscaban descubrir dónde teníamos el precio. El pulso fue muy desigual y desembocó en despidos y depuraciones. El foco resistente se desactivó. Yo, por ejemplo, pasé de la sección de política a deportes, me dijeron que era provisional pero jamás se revirtió el cambio. Compañeros como Joaquín Genís, a quien estos días veo en manifestaciones contra el ERE, fue uno de los principales colaboradores de Carrascosa en el proceso de depuración y otros, como Pau Pérez Rico desde la dirección de Informativos, se dedicaron a amenazar a los periodistas para que no votaran en las elecciones al Comité de Redacción. El órgano acabó desapareciendo.

No descubro nada diciendo que la gestión de Amadeu Fabregat al frente de RTVV hasta 1995 fue, en general, penosa. Intentó contentar a la caverna, que tenía en María Consuelo Reina a su cancerbero, pero lo único que hizo fue acelerar la derechización de la sociedad valenciana, alejarse de los sectores sociales más progresistas y comprometidos con la cultura e imposibilitar que Canal 9 fuera el ámbito de reflexión y debate democrático que necesitaba el país. Luego, con el PP, llegó el secuestro de la cadena, el clientelismo enfermizo y la depredación. Desde el primer día aterrizaron en los despachos, y lo han seguido haciendo hasta hoy, todo tipo de comisarios al servicio del partido y sus intereses, conciencias hipotecadas que actuaban como simples correas de transmisión y que siempre miraban hacia otro lado. Recordaré algunos nombres, pidiendo de antemano disculpas a los muchos que no citaré pese a merecerlo: José Vicente Villaescusa, los mencionados Carrascosa, Genís y Pérez Rico, Vicent Andreu, Genoveva Reig, Menchu Illán, Lluís Sabater, Ricardo Calatayud, Paco Picó, Jordi Hidalgo, José Llorca, Lluís Motes, Antonio de la Viuda, Lola Johnson, Germà Arroyo, Salud Pedrós, Luis Redondo, Fernando Quintela o el miserable Vicent Sanz. Para rematar el trabajo tuvimos a Pedro García, intermediario de la Gürtel incluso para forrarse a costa del Papa, y las labores forenses las han asumido ahora, sin dar nunca la cara, José López Jaraba y Juan Prefaci. Ninguno de todos ha defendido nunca el sentido de su cargo. Su norte y su guía han sido el Partido Popular y su red de intereses. Nada más.

El País Valenciano, que es anémico en lo político, reaccionó encogiéndose de hombros.
En todo este proceso hay pocos inocentes. No se puede pasar por alto que frente a los abusos del PP y sus gobiernos, la oposición política ha adolecido de modelo alternativo. Mucho decir que la manipulación informativa de Canal 9 era la clave para entender sus derrotas, pero jamás han tenido una estrategia al respecto.

En cuanto a la ciudadanía, se desentendió de RTVV hace mucho tiempo. El País Valenciano, que es anémico en lo político, ante el sectarismo de Canal 9, reaccionó encogiéndose de hombros, despreciando y con un adiós muy buenas. Es suicida, pero poco reprochable. Nadie en la calle nos echará nunca de menos porque a quienes tenían sensibilidad suficiente para entender el valor de una televisión pública les ofendimos con nuestros contenidos y quienes aún nos ven, dicho sea con respeto, ni sienten ni padecen.

En definitiva, el ataúd de Canal 9 está a punto de quedar sellado. Del ERE y de la nueva ley de RTVV saldrá un engendro sin otro sentido que repartirse los despojos que todavía queden de lo que pudo haber sido y no fue. Cuando, con calma, se revise lo que han sido estos años se verá que la cadena fue asaltada por una banda de sinvergüenzas que solo querían ganar elecciones y dinero y que no resistió porque se quedó sin defensores. Gabriel Celaya maldecía la poesía "concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden", yo maldigo el periodismo cínico y miope que pretendió pasar por Canal 9 sin "mancharse" y que hoy se ha quedado sin profesión y sin trabajo.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/06/09/valencia/1339260364_823479.html

berdinda

#5
Fande, por favor, todavía no te has enterado de nada. A ver, repite conmigo, "la culpa es de Zp" en este caso porque se lo dejó hacer. Que sólo haya beneficiado a los de PP es coyuntural. Y que como ahora, siempre salgan perjudicados los mismos, lo deja claro el mantra del partido en el gobierno, como muy claramente resumió Fabra "que se jodan".

Ahora te lo explica mejor dejaditas.  :cool:
Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
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