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Iniciado por DECKARD71, 24 de Septiembre de 2014, 12:13

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Brit

Tecnifibre T-Flash 300 ATP. Raquetón!!!! Y se mueve sola....

Luciano C

Parece muy interesante; pero en Argentina es muy difícil de conseguir. Por eso es que estoy entre la PD y la IG Extreme 2.0.


Cita de: Brit en 27 de Septiembre de 2014, 16:22
Tecnifibre T-Flash 300 ATP. Raquetón!!!! Y se mueve sola....

Luciano C

Finalmente me decidí por la Head Youtek IG Extreme Pro 2.0 aconsejado pro un viejo lobo de mar que sabe mucho de tenis y me animó a optar por la Pro en lugar de la MP.

Hoy por la mañana la compré y por la noche ya jugué alrededor de una hora y media.

Cuando junte más "horas de vuelo" voy a dar mis conclusiones, pero por el momento van estas preliminares.

Al igual que el iniciador de este tema (DECKARD71), yo vengo de una Youtek Speed Elite que despide todavía menos que la Youtek IG Speed Elite. Derecha con top, empuñadura semi-western, revés a dos manos casi plano y revés con slice profundo y muy molesto. Juego de fondo y subo muy poco a la red, sólo si me "regalan" algo; no soy de forzar esa situación.

Con la Speed Elite no venía mal al principio, cuando había vuelto a jugar luego de mas de dos décadas. El problema surgió cuando mis adversarios -que en su mayoría también estaban volviendo a jugar- fueron evolucionando. Por un lado necesitaba mayor agresividad en mis golpes y por el otro debía defender bolas más pesadas y/o rápidas. Por no contar yo con un swing muy rápido -largo, sí- tampoco podía jugar mucho con tensiones bajas, cosa que intenté. Por el lado defensivo empezó a manifestarse la falta de estabilidad -lógica en una raqueta de 285g- que me dejaba muy incómodo a la hora de recibir.

En resumen, empeoré todo lo que intenté mejorar. La falta de confianza me llevó a jugar más plano, con empuñaduras más conservadoras y muy temeroso de cualquier golpe. Por ello me surgió la iniciativa de pasarme a una raqueta más pesada y rígida. Iba por una de 300g como piso y terminé con una de 315g.

Con todos los temores previos por subir tanto peso, rigidez y optar por un modelo para profesionales, ahora puedo decir que me siento mucho más adaptado a la Extreme Pro con una noche de uso que a la Speed Elite con más de tres años. Pude ejecutar mejor todos los golpes, incluso cuando fui tomando más confianza por momentos volvía mi querida empuñadura semi-western. Y lo más destacable es que la mayoría de las veces que pegué mal el resultado fue un golpe igualmente molesto para el rival.

Sólo un punto negativo, pero no de la raqueta en sí misma. Su altísimo poder de fuego invita al ejercicio desmedido de la violencia, y en ocasiones uno se siente tentado a disparar un cañonazo cuando un humilde passing bastaría para ganar el punto sin tomar riesgos innecesarios. Pero eso es problema de uno, no de la raqueta.

Como veráis, estoy en plena luna de miel con mi nueva raqueta.  :smiley: