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Marcelo Ríos

Iniciado por berdinda, 09 de Marzo de 2006, 21:34

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Forastero

Lo comparto marlaver yo solo me estaba enfocando en  :quote: talento  :quote: y como bien dice snipper hubo un momento en que nadie quería encontrarse con el en la pista, cabe destacar que para Marcelo siempre su idolo fué Agassi  :quote: otro enorme  :quote:
Si la vida te dá vuelta la espalda, patéale el trasero

ONERIOS

Comparto la opinion de forastero, para mí los más talentosos que he visto son Ríos y Agassi (en ese orden),  :alab:
y para no herir suceptibilidades, ser el más talentoso no es lo mismo que ser el mejor. Para mí los mejores son Sampras y Federer.  :clapping:

Saludos.

Feña Gonzalez

BUENOS AIRES -- Tan talentoso como irascible. Tan irregular como polémico. Tan amado como odiado. Así, sin vueltas, Marcelo Ríos dejó una huella histórica en el tenis latinoamericano. Y en Chile, su país, llegó a convertirse en el mejor deportista de todos los tiempos. Sin medias tintas. Ahora, a 10 años de haber alcanzado la cima del ránking mundial, gracias a aquella inolvidable victoria en Miami sobre el local Andre Agassi, bien vale un repaso de lo que dejó su carrera.

Dueño de una zurda mágica, capaz de crear tiros y diagramar jugadas memorables, ese morocho petiso, de gesto adusto y rasgos orientales, será por siempre uno de los grandes tenistas de habla hispana. En su Chile, el oriundo de Santiago será recordado como un ídolo de esos difíciles de repetir. Porque su calidad tuvo destellos propios de los elegidos y, además, su carácter mostró atisbos de maleducado como muy pocos.

Getty Images

Ríos llegó a la cima al vencer a Agassi en Miami
Por eso, desde que empezó a ganar espacio en los medios y a ser una figurita reconocida, el Chino tuvo fanáticos de esos que sólo se fijan en sus conquistas y gozan con sus triunfos y también se ganó detractores a medida que se fastidiaba por los requerimientos de la prensa. Es más: llegó a ser llevado más de una vez por las fuerzas de seguridad por escándalos en la vía pública, incluidos serios problemas en Europa.

SUPO ABRIRSE PASO
En 1993, luego de obtener el US Open en la categoría juvenil, sumado a las semifinales de Roland Garros y Roma, se transformó en el campeón mundial junior del deporte blanco, algo inédito en su país. Así comenzó su exposición, al punto de ser una gran esperanza para su gente, finalmente hecha realidad. Terminó ese año con 18 -nació el 26 de diciembre de 1975- y ya era seguido de cerca por los expertos internacionales.

De hecho, el Chino se entrenaba en la academia de Nick Bollettieri, en Estados Unidos, de donde surgieron varias figuras de primera línea. Y enseguida, en el circuito mayor, empezó a llamar la atención. Primero logró un certamen menor, un challenger, en Dresden, Alemania. Y acto seguido, sorprendió a propios y extraños al hacerle un verdadero partidazo al mismísimo Pete Sampras, en la segunda rueda del Abierto de Francia.

Por entonces, el genial estadounidense, récordman mundial en los Grand Slam, con 14 títulos en su haber -nunca pudo celebrar en la arcilla de París-, ya era el líder de la ATP. En el court central, mostró su desparpajo al plantársele sin miedo escénico a un grande, que en ese momento estaba en plena escalada. Fue un aviso impactante. Perdió en tres sets muy ajustados y se autodemostró que podía ilusionarse y mucho.

Siguió sumando experiencia y acumulando victorias, al punto de quedar en el umbral de los 100 primeros en ese 1994 clave. Y ya en 1995 se insertó sin drama entre los profesionales, al punto de ganar su primera corona en singles, en Bologna, le agregó otras dos, pegando así un salto de calidad y finalizando 25º, con una única decepción, que fue perder la final en el Abierto de Chile.

Finalmente, ese fue un karma personal, al punto de haber participado nueve años en su país, entre las citas en Santiago y Viña del Mar, y cayó en las cuatro definiciones que jugó, más cuatro duras eliminaciones en el debut. Algo similar fue su andar en la Copa Davis, donde en una década no pudo conducir a la Roja a la elite del Grupo Mundial, ya que participó siempre en la Zona Americana.

Mientras, seguía ganándose el respeto de sus colegas y abriéndose camino con un estilo muy agresivo desde la base, una zurda potente y endiablada, un revés de dos manos bárbaro en ataque y contragolpe y toques magistrales. Ya se codeaba y hasta superaba a los mejores. Incluso, se instaló entre los top-ten en el '96, gracias a un título, tres finales y las semis de los Masters Series de Indian Wells, Montecarlo, Hamburgo y Toronto.

Ya en 1997 se repitieron sus éxitos sobre algunos consagrados y en todas las superficies, en especial sobre polvo de ladrillo y cemento. Y se destapó definitivamente: ganó Montecarlo, fue finalista de Roma y accedió a los octavos de final en dos Grand Slam y a cuartos en los otros dos. Fue el año previo al de su consagración. Así, siguió provocando una admiración enorme por parte de millones y millones de personas en todo el planeta.

Claro que jamás tuvo el carisma de ciertos monstruos, pero su versatilidad y cambios de ritmo siempre provocaron mucho placer al verlo jugar. Su zurda llegó a ser comparada con la del talentosísimo John McEnroe, nada menos. Y mucha gente del ambiente también comparó su mal genio, sus desplantes y sus broncas hacia los jueces con lo mostrado por el irreverente estadounidense.

No por casualidad, en más de una oportunidad, recibió el Premio Limón en Roland Garros, otorgado al más amargo por parte del periodismo mundial. En la vereda opuesta de otro grande sudamericano, el brasileño Gustavo Kuerten, quien por esos años se llevó el Premio Naranja, al más simpático y cordial. Precisamente, él fue el otro latinoamericano Nº 1 del mundo en singles. El Chino logró ese sueño en 1998 y Guga, en el 2000.

TOCÓ EL CIELO CON LAS MANOS
Retomando su paso, en el siempre recordado '98, arrancó siendo campeón en Auckland y fue abriéndose camino con gran autoridad en el Abierto de Australia. Algunos llegaron a decir que tuvo suerte con el cuadro, porque no se cruzó con grandes favoritos, y accedió a la final con la chapa de firme candidato. Eso le jugó en contra, lo supo aprovechar el veloz checo Petr Korda y sufrió un triple 6-2 que sorprendió a todos.

Con el correr de los años, terminó siendo su única definición en un Mayor, siendo esa una deuda irreparable, la de haber podido conseguir un título de Grand Slam. Por eso, se lo criticó también, porque alcanzó el trono y jamás logró uno de los cuatro "grandes". Lejos de caerse y, pese al durísimo golpe sufrido en Melbourne, recuperó su senda ganadora en marzo, se coronó en Indian Wells y llegó a Miami con la chance de ser el nuevo rey.

Vale recordar que el Chino no aterrizó en Key Biscayne como 2º de la ATP, sino que el escolta de Sampras era su conocido Korda y el chileno figuraba 3º. El estadounidense perdió en la tercera rueda y el checo, en octavos, lo que le abrió la puerta a Ríos de superar a ambos en caso de salir campeón. Avanzó sin temblarle el pulso, apenas cedió un set (en semis) y derrotó a Agassi en tres parciales, en la definición pautada al mejor de cinco.

AP

Las lesiones, un trauma imposible de resolver
Fue su momento cumbre, soñado, que nunca olvidará. Ni él, ni sus fanáticos, ni todo Chile. Es que jamás, antes ni después, tuvo a un deportista propio en lo más alto del mundo en su disciplina. Por eso la sonrisa del Chino ni bien ganó la final, tiró la raqueta, empezó a dar la vuelta olímpica en plena cancha con una bandera de su país y generó, con 22 años, un boom tremendo, al punto de ser sensación en varias naciones de Sudamérica.

Aquel 29 de marzo es y será por siempre un hito en la historia del deporte chileno. Oficialmente, la ATP lo proclamó Nº 1 al día siguiente. Y semejante impacto se reflejó en su arribo a Santiago, siendo recibido por el presidente y saliendo a saludar al balcón de la Casa de la Moneda a decenas de miles de compatriotas. Era amo y señor. Aunque enseguida tuvo un revés fuerte, en su esquiva Davis, nada menos que en Argentina, el gran rival.

Llegó a las pocas horas a Buenos Aires y, en el clásico trasandino, logró un triunfo en la apertura, cayó en dobles y finalmente abandonó, siendo testigo de la derrota de su equipo desde el palco, ante la silbatina y los abucheos del público local. No era lo que había ido a buscar, justo siendo el rey de la raqueta. Volvió a levantar cabeza, se impuso en Roma y llegó a cuartos en Roland Garros, su mejor tarea, igual que en 1999.

Siguió con altibajos, obtuvo otros dos títulos, pero no mantuvo la cima. En total, permaneció seis semanas como líder del circuito, en las cuatro siguientes a su proeza en Miami y recuperó la cúspide en dos seguidas durante agosto. Deambuló entre el 2º y el 3º puestos, hasta finalizar la temporada '98 como escolta de Sampras, quien así pudo lograr el récord mundial de terminar seis años consecutivos como Nº 1 de la ATP.

Es cierto que en el '99 volvió a dar golpes importantes, consiguió tres certámenes, pero las intermitencias por lesiones le empezaron a jugar malas pasadas. Cierta falta de cuidado agudizó ese malestar y después no volvió a ser el mismo. Se repitieron sus problemas con la prensa y el primer tenista latinoamericano en alcanzar la cima llegó inclusive a criticar al argentino Guillermo Vilas, el mejor en 1977, quien oficialmente quedó 2º.

Ríos, que consiguió 18 títulos en singles -cayó en otras 13 finales- estuvo muy lejos de los 62 de Willy Vilas y ni qué hablar de sus cuatro coronas de Grand Slam. Eso se potenció en aquella triste visita a Argentina por la Copa Davis y generó mucha polémica, al punto de ser repudiado por colegas del mundo entero. Ese mal genio fue el que no le permitió ser solamente amado y admirado por sus hazañas deportivas. Una pena.

Sólo una vez pudo clasificarse para el Masters, en el '98, donde perdió en su único partido y un problema físico lo obligó a retirarse del campeonato que reúne a los ocho mejores. Es cierto que en el 2003, con la nueva generación, de González y Massú, levantó la Copa del Mundo, en Düsseldorf, pero ya era otro, con lesiones, desgano y problemas personales a cuestas. Así llegó al final de una carrera imborrable, en la que embolsó casi 10.000.000 de dólares sólo en premios oficiales, con un talento que lo llevó a ser héroe y rey. Como muy pocos.

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La risa es el lenguaJe del alma, y el tenis es el lenguaje de mi cuerpo :campeon: :campeon: :campeon: :campeon: :campeon: :campeon:

puertollanense

Head Microgel Extreme Pro con Wilson Enduro Pro a 25kg
Head Liquidmetal Heat con Babolat Attraction power a 27g
Nike Air Max Breathe Cage

Solidus

El mejor chileno de la historia con mucha diferencia, a pesar de que sabemos que cuando González se centre arrasará a todo el circuito y lo desplazará :silvar:


rogelio-federer

Buen hilo Feña Gonzalez!!!  :clapping: Llevaba 2 dias un poco desanimado con el tema tenis pero este video me ha alegrado el dia.Que puntazos  :campeon: como luchaba Marcelo!!!! Los passings una pasada  :Baboso: y los globos   :alab: caviar irani  :silvar: Por si fuera poco ha tenido el placer de conseguir el Nº1 contra un grande,Andre Agassi  :tomar_birras: Grande MARCELO RIOS!!!  :panuelo:
No es mas grande aquel que nunca ha perdido sino aquel que nunca se da por vencido.

¿Padel? No,gracias!

No se puede pactar con las dificultades,o las vencemos o nos vencen.   Fan incondicional del mas grande,Roger Federer y admirador del Rey David Nalbandian, Ferru, Nole, Del Potro, Murray y la mitica Steffi Graf    : )

Tenisman

Marcelo Rios no se llama, se llama Talento Rios.

Es uno de mis tenistas preferidos, y lo que me impresiona de rios, fijaos en el video anterior, es que hace menos esfuerzo que cualquier otro tenista ea la hora de ejecutar el golpe, tecnicamente lo hace perfecto sin gastar energia innecesaria. Es talento puro.

Sonia


Jose10

Se dedica a comentar partidos (comento la davis), jugar exhibiciones y a veces el circuito de veteranos.


Feña Gonzalez

si, y hace una exibicion contra pete sampras el proximo mes en santiago..

porcierto, aunque se retiro hace tiempo, y dejo de estar en la elite por lesiones el 99, ahora solo tiene 31 años :bounce:
La risa es el lenguaJe del alma, y el tenis es el lenguaje de mi cuerpo :campeon: :campeon: :campeon: :campeon: :campeon: :campeon:

berdinda

Chino decidió hacer un cambio radical en su look y tomó la medida de raparse. El ex número uno del mundo intentó hacer este cambio a mediados de los años 90, pero su contrato con una conocida marca deportiva impidió que su idea se concretara.

Ríos sigue sus intensas prácticas para su partido ante el Bombardero de Nebrasca que se efectuara en el Movistar Arena y ya hay cerca de 11 mil entradas vendidas.



Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
El reparto más equitativo es el de la inteligencia: TODO EL MUNDO CREE TENER SUFICIENTE
La Web del Tenis

Raistlin

Quizá sea un corte aerodinámico :pregunta:

quedó peor, ojalá suba bastante a la red cuando juegue con Roddick, a ver si le da miedo al de nebraska :risas:
"No todo lo que es oro brilla, ni toda la gente errante anda perdida"

berdinda

Vuelve el Chino Ríos: Se alista para jugar un torneo en Portugal     

El ex número uno participará en Algarve, donde ostenta dos títulos. Sus rivales serán al local Nuno Marques, al británico Greg Rusedski y al brasileño Marc Goellner.

http://www.cl.terra.com/tenis/interna/0,,OI3906392-EI6224,00.html
Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
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ECTITO

Marc Kevin Goellner es alemán, no creo que haya cambiado la nacionalidad ultimamente. :pregunta: