Educar en el esfuerzo y no en los resultados. Error 1

Iniciado por berdinda, 03 de Marzo de 2016, 20:02

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berdinda

3 errores que impiden liberarte del resultado para conseguir el resultado deseado

Maite Iriarte Rego | flowandgrow

Me gustaría utilizar las palabras de mi amigo Jofre Porta para introducir unos conceptos que son cruciales a la hora de disfrutar y tener éxito en el tenis como jugador y entrenador, desde el punto de vista mental. Sobre todo si deseas que este éxito sea duradero.
Jofre comenta en su muro de Facebook "Intentamos educar en el esfuerzo, no en el resultado"

Completamente de acuerdo porque el que se centra sólo en el resultado es como el que construye una casa empezando por el tejado. Es insostenible. Me explico. El resultado siempre es consecuencia de algo que hemos hecho antes. Así como el tejado de una casa necesita antes los muros y los cimientos que lo sostengan. Claro, la casa sólo tiene sentido con un tejado, si no no es casa, es una obra sin terminar. Igualmente todo lo que hacemos, pensamos y sentimos tiene sentido hacia un resultado, sino para qué hacer y deshacer. La frase "el camino es la meta pero sin meta no hay camino" nos comprime la idea que aquí quiero transmitir. Tanto el camino como la meta son importantes, luego tanto el esfuerzo como el resultado son también importantes.

El problema es cuando el resultado o la meta toman un protagonismo que resulta disfuncional. Y es que un resultado en sí mismo, no constituye ningún problema. El problema lo creamos nosotros con nuestra interpretación sobre los resultados. Los seres humanos estamos continuamente produciendo resultados. Podríamos decir que somos máquinas de producir resultados o mejor dicho, no nos es posible dejar de producir resultados. El problema se crea cuando los resultados que producimos no nos gustan o no son los esperados. Aquí entramos en el núcleo de la cuestión. En el núcleo de por qué uno de los mejores entrenadores de tenis, como es Jofre, afirma que no quiere educar en el resultado...de por qué los resultados pueden resultar un problema si toman protagonismo.

Cuando tenemos resultados que nos gustan y no nos gustan, empezamos a interpretarlos como buenos y malos, acertados y no acertados para conseguir un objetivo. ¿Y por qué esto puede ser un problema? Muy fácil, porque sólo enfocamos toda nuestra energía, nuestros pensamientos, emociones y acciones en el resultado deseado, en los resultados buenos y acertados, calificando como malo, error o fracaso todo lo que no es el resultado deseado. En verdad, nos gustaría eliminar todos los resultados malos y quedarnos sólo con los buenos.

Si el resultado es bueno y lo mantenemos, entonces nos sentimos confiados, enérgicos, nos refuerza en seguir y en esforzarnos. Estamos confiados, equilibrados, sueltos, con energía y seguros de nosotros mismos. Si el resultado es malo, entonces nos mostramos preocupados, inseguros, desequilibrados, descontentos, estresados y bloqueados porque no queremos que sea así y mucho menos si los resultados malos se prolongan en el tiempo. Entonces tendemos a frustrarnos, a no esforzarnos (total para qué) y a resignar si el resultado que deseamos tarda en aparecer o no aparece durante largo tiempo.

Esto significa que tener un buen resultado o no tenerlo, acertar o fallar, hacerlo bien o mal, ganar o perder obtiene una importancia única e unidireccional, imposible de mantener y que además influye en nuestro estado de ánimo, en nuestro grado de compromiso, en la imagen que tenemos de nosotros mismos y como muy bien dice Jofre, en nuestra actitud ante el resultado.

Por eso Jofre apela en su mensaje a minimizar el efecto que nos produce emocionalmente la derrota, pero también la victoria. Es decir la influencia del resultado, cualquiera que sea, sobre nuestra forma de pensar, sentir o actuar. Y esto es la clave del alto rendimiento y del éxito. Cuánto más tienes en cuenta el resultado, sin que éste te influya, tanto más éxito tendrás. Esa es la maestría y además es algo que TODOS hemos sabido hacer ya antes. Y me preguntarás, pero Maite, ¿cómo no me va a importar el resultado, si lo que hago es deporte de competicióny el resultado es vital, además de visible y medible?, ¿qué quieres decir exactamente con ello? Y si realmente la clave del éxito es que no me influya el resultado, ¿cómo puedo llegar a ello y cuándo he sabido ya hacerlo, como tú afirmas?

En cuanto a la primera pregunta: ¿cómo no me va a importar el resultado, si lo que hago es deporte de competicióny el resultado es vital, además de visible y medible?, ¿qué quieres decir exactamente con ello? Lo que quiero decir es que, por supuesto, el resultado es importantísimo pero tal y como lo manejamos mentalmente en nuestra sociedad y en el deporte de competición, no funciona para tener éxito porque como ya dije, el resultado deseado adquiere un poder y un protagonismo desmesurado que influye en nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Esta es la clave: ¡Cuánto menos te influya o estés condicionado por el resultado deseado, tanto más podrás obtenerlo y más éxito tendrás! Esta es la paradoja de la vida, sólo puedes tener aquello que no necesitas o no piensas que estás obligado a obtener.

Llegados a este punto es necesario que te explique cuáles son los 3 errores que te impiden liberarte del resultado para conseguir el resultado deseado, y así contestar a la segunda pregunta: ¿cómo puedo llegar a que no me influya el resultado y cuándo supe hacerlo antes?

Error 1:

No aceptar todos los resultados como parte del juego y como imprescindibles para tu éxito. Puesto que clasificamos nuestros resultados como buenos y malos, como éxitos y fracasos, tendemos a querer controlarlos y a querer evitar errores y a no querer perder o sólo querer ganar. Lo que es lógico porque a nadie le gusta ser perdedor, de hecho no lo somos (esto es sólo un constructo mental que nos hemos creado). Puesto que nos movemos en un mundo de dualidades, nos resulta imposible reconocer algo sin conocer o experimentar su contario. Es decir, la otra cara de la moneda. Sólo sabemos que es de día porque conocemos la noche. El acierto porque existe el error. Conocemos el éxito porque hay también fracaso. Si sólo hubiese luz nos resultaría imposible saber que es de día porque sin algo que sea "la existencia de no luz", la "existencia de luz" sería irreconocible. Necesitamos experimentar la existencia de la noche o la oscuridad para poder percibir la luz del dia. Lo mismo ocurre con el éxito. No podríamos reconocer el éxito, si no conocemos el fracaso. De hecho es imposible tener éxito sin fracaso. No podríamos conocer lo que funciona, si no experimentamos lo que no funciona. Así que el primer paso que tienes que dar es dejar de querer controlar los resultados, si no aceptarlos todos como parte del juego y del proceso de aprendizaje. Si no, no evolucionarás. Es necesario que sepas estar con todos los resultados que tienes en tu camino a tu meta porque ellos te indicarán lo que funciona y no funciona para conseguir el resultado deseado. Tenemos ejemplos ilustres de esta teoría y de la que hoy en día disfrutamos todos. Thomas Alva Edison, el inventor de la bombilla eléctrica, tuvo que desarrollar más de 300 teorías y tuvo mil bombillas fracasadas antes de desarrollar una lámpara incandescente eficiente. Gracias a su compromiso al 100% con el resultado de inventar una bombilla que estuviera encendida durante mucho tiempo y no sólo unas horas, tenemos hoy la luz eléctrica. Un invento que ha revolucionado nuestra forma de vivir. "No fueron mil intentos fallidos, fue un invento de mil pasos". Estas fueron las palabras de Edison cuando dio a conocer al mundo el proceso por el cual había conseguido crear la bombilla incandescente de alta resistencia.
Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
El reparto más equitativo es el de la inteligencia: TODO EL MUNDO CREE TENER SUFICIENTE
La Web del Tenis

odioapeterpan


Guillensaun


DoBerMaN


El concepto está bien, concentrarnos en el esfuerzo y aceptar los resultados, sean buenos o malos.

Lo ideal sería que, además de localizar el problema, diese alguna clave de como hacerlo.

No es fácil desconectar del "resultado" hasta ese punto, encontrar el equilibrio entre ignorar el resultado/tener presente el resultado es complejo.


Felix Auger Aliassime, futuro GOAT

Alejandro Davidovich, futuro crack español
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Jugador de tenis en Malaga, Mijas, Fuengirola, Benalmadena y Marbella , nivel amateur, participante en torneos, ligas, etc. Amante del deporte de la raqueta.

berdinda

Doberman, no me diste tiempo a publicar los otros dos errores, para que te hagas una idea en conjunto.
Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
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