Educar en el esfuerzo y no en los resultados. Error 3

Iniciado por berdinda, 06 de Marzo de 2016, 12:35

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berdinda

Error 3:

Identificarnos con nuestros resultados. Darnos valor como personas a través del resultado. Algo que aprendemos a lo largo de nuestro desarrollo es que eres lo que tienes y haces. Y TODOS pensamos así, con más o menos intensidad en más o menos momentos. A eso se refiere mi amigo Jofre, cuando escribe: ¡No puede bajar la autoestima si utilizamos como unidad de medida algo que podemos controlar: el esfuerzo!

Y qué razón tiene Jofre, porque el problema es que realmente nuestra mente consciente, nuestro Ego, quiere hacer medible algo que no se puede medir con todo lo que nuestro entendimiento o mente consciente podría acertar a entender. No hay medida válida para calcular nuestro valor como personas. Ni lo que hago, ni lo que tengo son medidas adecuadas. Para ello, os quiero mostrar un modelo desarrollado por Stephan y María Craemer que de forma gráfica explica porque nuestro ser no es medible o las medidas que utilizamos nos delimitan en nuestro éxito.


Aquí en la imagen veis tres círculos. El primero, el "Ser" es el primero porque primero existimos, somos. Y como existimos podemos hacer cosas, por eso la flecha 1 va del "ser" al "hacer". Por e j.: como existimos podemos llorar, reír, esforzarnos, trabajar, entrenar, etc. y porque hacemos, podremos tener algo. Por eso, la flecha 2 va del "hacer" al "tener". Porque lloro tengo consuelo o comida si soy un bebé. Porque trabajo tengo dinero. Porque me esfuerzo, tengo un buen resultado de torneo. Y porque tengo puedo volver a hacer (flecha 3). Si tengo dinero, puedo comprar una casa, si tengo buen resultado de torneo, tengo mejor ranking y podré jugar torneos mejores. También por "ser" puedo "tener" algo (flecha 4), por ej. Por existir, tengo padres. Lo que no vemos en la imagen y según nuestra forma lógica de pensar, es una flecha que vaya del "hacer" y "tener" hacia el "ser". Luego no somos lo que hacemos y tenemos, si no que somos la fuente de lo que hacemos y tenemos. Somos el origen de todo lo que hacemos y tenemos. ¡TÙ no eres tus resultados, si no el origen de ellos! Este punto de vista es revolucionario y pionero. Si vives según este punto de vista y siguiendo esta perspectiva, te liberas de los resultados porque tienes resultados pero tú no eres tus resultados. La ventaja es obvia, mentalmente te liberas de la influencia de lo que haces y de lo que tienes, al no identificarte con ello, al no ponerte tú en duda, al no devaluarte por los resultados que no deseas, al no sentirte culpable, al no medir tu valor como persona con nada de lo que haces, ni de lo que tienes. Tanto de lo que te gusta y estás orgulloso, como de lo que no te gusta y te arrepientes. De esta manera puedes dirigir y examinar tu vida más libremente con respecto a los resultados que quieres tener. Porque, por ejemplo, el no esforzarte o sacrificarte, no lo evalúas como algo negativo de tu persona, ni te sientes mal por no esforzarte, ni sacrificarte. Si partes de la idea de que tú eres el origen del esfuerzo o no esfuerzo y no eres el esfuerzo o no esfuerzo en sí mismo, tendrás la libertad mental de pensar, qué es lo que te impide esforzarte para conseguir el resultado deseado, si es que querías esforzarte. Esto te permite examinar, sin cuestionar tu valía como persona, qué es exactamente lo que te hace hacer algo contrario a lo que aspiras y en este análisis entramos en que examines tu "ser" o lo que es lo mismo, tu intención. Es decir, puedes analizar con curiosidad y sin juzgarte a ti mismo, ni ponerte en entredicho, con qué intención haces unas cosas en vez de otras. Porque desde el "ser" puedes originar los resultados en la dirección que tú deseas. Pero si con los resultados quieres demostrar algo sobre ti mismo, entonces deja de ser un juego, sino que se vuelve algo sacrificado, de mucho esfuerzo, con presiones, angustias y miedos.

En conclusión, si aceptas todos los resultados como parte del juego, si no los evalúas como positivos y negativos, sino como necesarios para conseguir el objetivo que te has propuesto y además no te identificas con tus resultados el tenistapodrás tener un compromiso al 100% con tu objetivo sin que te pongas tenso, sin desmotivarte, sin bloquearte, sin frustrarte y podrás jugar el juego de conseguir tu objetivo con diversión, alegría, entrega, entusiasmo y curiosidad por saber lo que funciona y lo que no funciona. Podrás utilizar cualquier resultado para ti, para aprender y tener éxito, en vez de contra ti, para sentirte mal y fracasado. Esa es la maestría y la diferencia. Porque cuando eras niño lo hacías sin ser consciente y ahora lo haces de forma completamente consciente y madura. Esto te lleva a desarrollarte más como persona y a tener una herramienta poderosa en tus manos que te permite manejar mejor el timón de tu vida en la dirección que tu desees con diversión y entusiasmo en vez de angustia y miedo, según tu libre albedrio y voluntad. ¿No es fantástico? Con tu compromiso por el resultado y liberado mentalmente de su influencia, alcanzas tu grado máximo de expresión personal y de libertad consciente, porque tendrás más de lo que deseas sin que tus éxitos demuestren nada sobre ti.

¡Cuando el juego que juegas te gusta y no tiene de demostrar nada sobre ti mismo, no sientes que es esfuerzo, ni sacrificio, sino entrega, diversión y compromiso! Esa es una experiencia que hemos tenido todos alguna vez a lo largo de nuestra vida.

Si actuamos así, esto nos permite "potenciar la satisfacción por la actitud y el compromiso" como afirma también Jofre Porta en su portal de Facebook. Estos dos puntos, actitud y compromiso, los remarcan todos los entrenadores de éxito, también Toni Nadal en su libro "Todo se puede entrenar: los principios que han ayudado a Rafa Nadal y perseguir en el éxito". Allí habla de una actitud correcta de satisfacción y de esforzarse con ilusión. También remarca la capacidad del ser humano de superar pruebas muy difíciles y de que él no tolera la dejadez, la queja y falta de esfuerzo. Sus afirmaciones, van en la misma línea de este artículo. ¿Por qué conformarse con una visión mediocre de uno mismo, si jugando el juego al 100% con entrega y compromiso se puede experimentar y obtener la máxima versión de uno mismo, aprovechando todos los talentos y potenciales? Si además sacar la mejor versión de uno mismo no nos resta en humildad, ni nos hace arrogantes o déspotas entonces habremos entendido los principios del éxito. La carrera tenística de Rafa Nadal es el ejemplo vivo de esta filosofía de vida y de trabajo.

La actitud será la de jugar al 100% con un compromiso total cumpliendo todas las condiciones que el juego y el resultado requieran. Es decir, haciendo lo que toca cuando toca con ilusión y entrega.

Cuanto más grande sea nuestro compromiso con el resultado y la intención de llevarlo a cabo, tanto menos nos importará cumplir con todas las condiciones requeridas para el resultado aunque estas supongan un sacrificio. La foto de la mano demacrada de Rafa es la materialización de esta frase. Es más, ni siquiera las percibiremos como sacrificio, si no como parte del juego. Y lo haremos con ilusión y entrega. Para terminar, sólo añadir, que con esta actitud y compromiso, es posible, si llegados a un punto no logramos los resultados deseados, volver a ver qué es lo que no funciona para hacerlo funcionar de nuevo, sin presión, ni miedos y minimizando el efecto que nos produce la derrota y la victoria. Esa es la verdadera fortaleza mental y la peculiaridad de una mente ganadora que nos asegura el éxito duradero.

Según todo lo expuesto, me gustaría dar un nuevo matiz a la frase de Jofre al principio del artículo, proponiendo el siguiente cambio: "Educamos en jugar al 100% con entrega y en entrenar el músculo del compromiso absoluto con el resultado" y me alegra si mi artículo te apoya en alcanzar tus sueños con confianza plena en ti mismo, con total entrega y una actitud lúdica y apasionada en tu camino hacia la meta, haciendo cada día lo "imposible, posible".

"Los escépticos prometen el intento
Los hombres de acción prometen lo posible
Los pioneros prometen lo imposible
En el intento existe la duda
En lo posible, la limitación
Y en lo imposible el juego" (Craemer)
Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
El reparto más equitativo es el de la inteligencia: TODO EL MUNDO CREE TENER SUFICIENTE
La Web del Tenis

jaime33

Hola a todos, grandísimo artículo. Creo que esa filosofía es aplicable no sólo al tenis sino a la vida misma, siendo este deporte una gran escuela para ello.
Gracias por publicarlo.
El que resiste, gana.

cedricten

Hay una película documental llamada la educación prohibida, también habla de lo que comentas más arriba.

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berdinda

Alvarito, tan lejos y tan cerca. No te olvido.
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